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Entrega web parts de SharePoint en días y deja de ser el dueño del código

Esta página es para consultoras de Microsoft 365, CSP y partners de implantación: los que presupuestan entre 3.000 y 8.000 € un web part SPFx a medida y luego cargan con él durante años.

Sharelio es un motor de render que tu cliente instala una vez. Tú te quedas la relación, la entrega y la factura; lo que dejas de quedarte es una base de código a medida que hay que rehacer cada vez que Microsoft mueve el framework.

El coste real de un web part a medida no es construirlo

Todo el que se dedica a esto sabe que el primer proyecto es rentable y el quinto no. El margen no se pierde en el desarrollo: se pierde después.

  • El framework no para quieto. Versiones de SPFx, versiones de Node, gulp sustituido por Heft, los web parts domain-isolated retirados del todo en abril de 2026. Cada una de esas cosas es trabajo no facturable en todos los clientes a los que has entregado.
  • Cada cliente es un fork. El mismo tracker hecho cinco veces son cinco repositorios, cinco pipelines de build y cinco cosas que se rompen en días distintos.
  • El desarrollador que lo escribió se va. Y el código pasa a ser un pasivo con tu logo encima.
  • Los cambios pequeños no se pueden vender. El cliente quiere una columna más. Son dos horas y una factura de 600 € que nadie quiere emitir ni recibir.

Qué cambia

SPFx a medidaSobre Sharelio
Tiempo hasta la primera entrega6–12 semanasDías
Qué mantienesUna base de código por clienteNada: un solo motor, versionado por nosotros
Actualizaciones del frameworkTu problema, en cada proyectoEl nuestro, una vez, para todos
Una petición de cambioUn presupuesto, un sprint y un despliegueUn cambio de configuración, en vivo
La revisión de seguridad de tu clienteTu código a medida, auditado desde ceroUn paquete con dossier publicado
De dónde sale tu margenDe las horas facturablesDe la relación y de la suscripción recurrente

Qué ganas

  • Varios tenants desde una sola cuenta, para trabajar sobre tu cartera sin un login por cliente.
  • La marca de tu cliente: los componentes heredan el tema del propio tenant, y cada organización puede llevar su preset de marca.
  • Un dossier de seguridad que puedes reenviar. El manifiesto del paquete, la lista de permisos y los subencargados están publicados en sharelio.com/es/seguridad. No tienes que contestarle solo al departamento de TI de tu cliente.
  • Una página de instalación escrita para su administrador, para que la conversación del despliegue no se coma tus horas de proyecto.
  • Condiciones económicas acordadas contigo, no publicadas aquí. Dependen del volumen y de quién factura al cliente final: eso es una conversación, no una tarifa.

La objeción evidente, contestada

Has visto que vendemos un web part llave en mano por 1.500 € y te estás preguntando si somos tu proveedor o tu competencia.

Es una pregunta justa, y la respuesta honesta es: ese servicio existe porque necesitábamos proyectos reales contra los que construir el producto, y es deliberadamente estrecho. Un componente, alcance cerrado, sin descubrimiento, sin gestión del cambio, sin integraciones y sin relación. Es el suelo del mercado, no el mercado.

Lo que nosotros no tenemos es a tu cliente. No vamos a llevarle el programa de intranet, ni a sentarnos en su comité, ni a saber por qué su proceso de aprobación es como es. Si eso es lo que tú vendes, no competimos: y el precio que acabas de ver es el ancla que hace que tu presupuesto parezca razonable, no el que te lo tumba.

Lo que no te pedimos

  • Nada de exclusividad. Sigue haciendo desarrollo a medida donde el desarrollo a medida sea la respuesta correcta.
  • Ni certificación, ni cuota, ni volumen mínimo.
  • Ningún compromiso público. No tienes que anunciar nada, ni contarle a tu cliente de quién es el motor si esa no es tu forma de trabajar.

Lo que sí queremos es un proyecto de verdad, con un cliente de verdad y una fecha de verdad, y tu opinión sincera después.

Cómo empieza

  1. Una conversación. Media hora. Nos cuentas qué entregas hoy y lo que te cuesta; te decimos dónde encaja Sharelio y dónde no.
  2. Un piloto. Un componente, un cliente tuyo. Estamos encima contigo: esta es la parte en la que nos volcamos, porque tu segundo proyecto depende de ella.
  3. Condiciones. Cuando los dos sepamos cómo es el trabajo de verdad, acordamos la parte económica con números en vez de con suposiciones.

Lo que preguntan los partners

¿Podemos revenderlo con nuestra marca?

Los componentes heredan el tema de SharePoint del propio cliente y cada organización puede llevar su preset de marca, así que lo que ve el usuario final es su intranet, no nuestro producto. Cómo se presenta la relación comercial —tu factura o la nuestra, tu nombre o el nuestro— es justo el tipo de cosa que acordamos hablando y no fijamos en una página web.

¿Hay que ser CSP de Microsoft?

No. Puede empezar cualquier consultora, integrador o freelance que entregue trabajo de SharePoint. Ser CSP importa para cómo fluye la facturación hacia el cliente final, y merece la pena hablarlo, pero no es un requisito para hacer un piloto.

¿Qué pasa con los componentes que hemos hecho si dejamos de trabajar con vosotros?

Los datos nunca fueron nuestros: viven en las listas de SharePoint de tu cliente y ahí se quedan. Los componentes dejan de renderizarse, porque la configuración la servimos nosotros. No se borra nada, no se secuestra nada, y el paquete se desinstala limpiamente del App Catalog.

Los departamentos de TI de nuestros clientes son estrictos. ¿Es un problema?

Suele ser donde ganamos. Un paquete SPFx estándar, un único permiso delegado de solo lectura, sin acceso a Microsoft Graph y sin custodia de sus datos es una revisión de seguridad mucho más corta que código a medida escrito por un proveedor. El dossier completo es público, así que puedes mandarlo antes de la reunión.

¿Podemos probarlo antes de hablar con nadie?

Sí. El plan gratuito no necesita conversación comercial ni tarjeta, y la página de instalación y el dossier de seguridad son públicos. Habla con nosotros cuando quieras montar algo con un cliente real.

Hablemos

Cuéntanos qué entregas hoy. Contestamos personalmente, y la primera conversación es sobre si esto te encaja o no, no un argumentario.

Sin secuencia comercial ni newsletter. Una respuesta de una persona.